Tuesday, April 22, 2008
018.- Y AL FINAL FUE PARA MEJOR… O ESO PARECE.-
Pues bien, tal como lo dije, y no era para nada difícil predecirlo, Yasna fue destituida de su cargo y condenada a 5 años de inhabilidad para cargos públicos, que no es lo mismo que inhabilidad ciudadana (ella va a poder seguir votando en las elecciones que es la mitad de las características de ser ciudadano).
Trataré de ser muy claro en este artículo así que iré por puntos:
1) Destitución justificada.
Ya señalé anteriormente que, a mi juicio, ella merecía ser sacada del cargo. Hechos: hace muchos años que se vienen arrastrando desordenes administrativos dentro del ministerio de educación, cosa que el propio gobierno y parlamentarios de la concertación han reconocido (fue simpático el cuadro de “porcentajes de responsabilidad” que mostró el Senador Avila en su justificación de voto). El error de Yasna fue simplemente no “reventar” ella misma el caso, mostrando preocupación sobre el tema, aún mas cuando el ex ministro Zilic le hizo presente expresamente la gravedad de la situación. Se optó, ya por decisión de ella misma o pauteada desde palacio, por poner el asunto a la sombrita, que se fuera arreglando de a poco, si es que se arreglaba. Otro hecho; por mucho que el mismo señor Traverso, el ex seremi de educación, hubiera iniciado las investigaciones, fue de su dependencia directa de la que emanó el problema, por lo que no puedes dejar incólume el origen del lío sin intervenirlo, es decir, remover al seremi (es increíble que se argumentara que no tenía atribuciones para removerlo cuando es de todos sabido que si se lo quería sacar se podía); en vez de limpiar la herida se optó por una lealtad mal entendida y se mantuvo al señor Traverso.
2) Fervor religioso.
La conducta adoptada por Provoste, con todo el show mediático religioso de por medio, con todo lo patético que pudo resultar, no es motivo de condena en los términos constitucionales pero si reflejan un carácter y una actitud que dejan mucho que desear, desde el momento que se USA la religión y la solidaridad de la personas con un fin eminentemente político, degradando a meros tontos útiles a todos aquellos que dieron su respaldo honesto e ingenuo a la ex ministra; del mismo modo, hace patente que no se trepida en transformar a la Iglesia y los valores sacros en meros elementos e instrumentos al servicio de una causa (y para peor una mala causa) degenerando una institución que podrá merecer todos los reparos del mundo pero que definitivamente es el sustento espiritual de muchísimas personas que encuentran en ella paz y un refugio para sus pesares. Tan mal criterio revela que alguien como ella difícilmente es apta para un cargo donde el criterio es fundamental para tomar decisiones.
3) Legitimidad constitucional de la acusación.
Se ha acusado a la derecha, que Dios sabe no es mi sector preferido, de estar en medio de una estrategia política, de la cual esta acusación es un reflejo. Pues bien, creo que habría que ser muy ingenuo para decir que no; es evidente que esto tiene todo un trasfondo político. ¿Tiene eso algo de malo? ¿Es ilegítimo?, a mi juicio no. Vamos por partes. Se argumentó que el Senado debía actuar como jurado, que por ello debían abstenerse de emitir juicios previos, que debía fundarse todo en términos de estricto derecho y que la opinión política no debía tener relación alguna con el veredicto. Se señaló, del mismo modo, que Jaime Guzmán, uno de los autores de la Constitución de 1980 (reformada a Constitución de 2005), indicaba en las actas de la Comisión Constituyente (los que crearon la Constitución), que el papel del Senado debía ser apolítico y de mero rol de Jurado. Ahí ya tenemos un problema y una contradicción. La Constitución es cierto que señala que el Senado actuará como jurado, pero de modo alguno estipula que será jurado de una hecho estrictamente judicial; la interpretación es hecha por el mismo Senado hoy, como fue distinta antes en el caso del ex Ministro de la Corte Suprema Hernán Cereceda o el ex Presidente de la Corte Suprema Servando Jordán. Si se estuviera frente a un delito, los únicos llamados a ejercer jurisdicción frente a actos reñidos con las leyes son los Tribunales de Justicia; entonces ¿de qué tipo de “delitos” debe conocer el Parlamento, la cámara de diputados como acusadora y el Senado como jurado? Pues bien, a mi modesta opinión, esto debe ser lo relativo a la no aplicación de leyes, a su aplicación incorrecta o al mal desempeño de las funciones o abandono de ellas, cosas que no son delito pero si son hechos reprochables en el ejercicio del cargo,; dicho de otro modo, son el incumplimiento del mandato constitucional impetrado al cargo. Así como la actitud que tuvo el Sr. Hernán Cereceda y su notable abandono de deberes no era delito pero si un incumplimiento, lo mismo en el caso de la Sra. Provoste. Teniendo esto como base, evidentemente que el Parlamento, un poder del Estado enteramente político, hará un juicio en tanto dicho predicamento de falta al mandato constitucional se configure, o se pretenda dar por configurado. En este sentido es claro que el juicio que calificará la actitud del imputado será realizado en función de quién realiza dicho juicio, esto es un diputado, que no es un fiscal o un juez investigador sino un representante político y será en esa calidad la calificación que se hará. Por ende es un juicio político de características jurídicas, pero político al fin y al cabo. Los diputados no están mandatados para ser fiscales antidelincuencia ni nada parecido, pero si están mandatados para ser fiscalizadores de la labor de los órganos del Estado y cuando ellos aprecien (tal vez una ingenuidad o mala redacción del constituyente) que no se está cumpliendo NO CON SUS PROPIAS OPINIONES SINO CON EL MANDATO CONSTITUCIONAL, están facultados para acusar constitucionalmente. Ahora bien, ello no obsta para señalar que, a mi juicio, dicha facultad está tan mal y pobremente detallada en la Constitución, que se corre el riesgo de que se caiga en una espiral de anarquía al tener por un lado un gobierno de un sector y, por otro lado, un parlamento de mayoritario color opuesto al frente. Señalado todo lo anterior, y pidiendo excusas por lo enredado que pueda haber resultado el texto, se desprende que la bancada de oposición no hizo otra cosa que aplicar sus facultades constitucionales, por lo tanto legítimas.
4) La actitud de los senadores disidentes
Es cuestionable que un representante al Parlamento sea elegido DENTRO DE UNA LISTA, con los votos de los adherentes a esa lista (en Chile se vota por representantes de un partido, los que no, se presentan independientes) y que luego de ellos, mágicamente se de cuenta de que esa lista a la que se adhería, respaldaba y apoyaba era mala, eran todos malos y que él o ella, como es bueno, debe irse de dicho grupo, porque AHORA él representa A LA GENTE NO AL PARTIDO. Perdón señores, perdón; USTEDES SIEMPRE HAN REPRESENTADO A LA GENTE DEFENDIENDO LOS VALORES DE LA LISTA QUE PATROCINÓ SUS CANDIDATURAS. Eso de que no eran como yo pensaba hay que analizarlo antes, después, como en los juegos de pequeño, no vale. Ahora bien, tenemos 3 casos a saber, los cuales son muy distintos unos de otros, por lo que no cabe meterlos en la misma bolsa.
Don Carlos Cantero; militante de Renovación Nacional, por serias disputas con la directiva nacional de Carlos Larraín optó por separarse del partido, lo cual, dentro de todo, es legítimo, el ya era parlamentario antes de la llegada de Larraín a la presidencia de RN. Es un hombre de la zona, de gran arraigo y hasta ahora no ha cambiado de bando, ya que sigue los mismo lineamientos de antes de su renuncia, solo que lo hace de manera extrapartidaria.
Don Fernando Flores. Acá la cosa varía un poco. Nadie puede decir, ni aún hoy, que es un hombre de derecha o conservador; mas bien es uno de los pocos que no arrancó a la dictadura y estuvo preso por ello. Acá me recuerda un poco el fenómeno que se dio en Europa con el llamado eurocomunismo frente al comunismo de raigambre soviética en la época de la guerra fría. El eurocomunismo postulaba, básicamente, el reconocimiento de la democracia, su integración a ella y desde ella propugnar los cambios que según su visión debían realizarse a las sociedades. Es decir un comunismo democrático y renovado. Algo similar es el caso de Flores; cuando vivió su exilio no lo hizo en Moscú al alero del Soviet Supremo o de la Stasi germano oriental, no, el se fue a Estados Unidos, como también terminara haciéndolo Orlando Letelier; a ambos nadie puede calificarlos de traidores por irse al país capitalista y no uno socialista y si se hace con Flores debe hacerse con Letelier. Los tiempos demostraron que los sistemas socialista orientales terminaron todos fracasados, quebrados y con la gente peor de lo que estaba. En EE.UU Flores simplemente aprendió que el verdadero socialismo no está dado por el fin marxista sino por el bienestar de la gente y enfiló mas hacia un sistema socialdemócrata europeo, que reconoce el mercado y lo ajusta y corrige estatalmente hacia fines solidarios e igualitarios y garantistas. La base del éxito de ese sistema es la honestidad de quienes lo practican, no abusar de los beneficios ni del Estado, servir a la Nación y no servirse de ella y, por sobre todas las cosas, ser un CIUDADANO RESPONSABLE. Cuando hace algún rato ya se sabían, sottovoce, conductas algo reñidas con la transparencia y probidad dentro de los parlamentarios y funcionarios concertacionistas, nos encontramos de golpe y porrazo con el caso de Publicam y la participación (ahora dicen que anexa y accidental) del señor Guido Girardi en él. Es claro que tenía motivos para acusar poca transparencia por parte de su partido y esperó una actitud firme del PPD; hubo lo contrario, un apoyo cerrado e inmediato a Girardi, lo que él llamó defensa corporativa. Sabedores como somos de lo particular de su carácter y de sus legítimas ambiciones políticas, simplemente optó por irse de un lugar que no era lo que fue, un lugar que pasó de ser el Partido por la Democracia a Partido por el Pituto y la Pega. Su voto a favor de uno de las cinco puntos de la acusación es absolutamente coherente con lo que han sido sus planteamientos protransparencia y antimediocridad y pituteo concertacionista. Mas adelante se verá este punto reflejado no en el PPD sino en la DC.
Don Adolfo Zaldívar. Acá entramos en terreno delicado para mi. Éramos camaradas y yo fui partidario de su expulsión. Los motivos y razones, así como mi opinión personal de él ya están reflejadas en un artículo previo denominado 011.- DEMOCRACIA CRISTIANA. El problema es que los argumentos usados para justificar son precisos y ciertos. Ahora bien, es claro que para él no son un motivo de fondo sino mas bien un acto instrumental en su carrera persistente, continua y a veces errática hacia la presidencia… de lo que sea… por ahora del Senado. El caso de Adolfo es sencillamente reprochable en cuanto, si bien hay consecuencia en el decir eterno de luchar contra la corrupción, mientras era presidente de la DC y luego cuando fue expulsado, hay una total inconsecuencia en tanto muchos muy cercanos a él hoy son parte de procesos JUDICIALES, no políticos, por fraude al fisco en chiledeportes. Él es el doble estándar en persona.
5) La reacción del gobierno
No le quedaba mucho margen al Gobierno. Representar una comedia requiere consistencia de todos los actores y como la directora de esta comedia de errores estaba empeñada en seguir hasta el final, los ministros no tenían mas que apoyar en público y tratar de negociar una renuncia en privado (tal como se trató de realizar un compromiso con el senador Flores en el que si el votaba en contra de la acusación el gobierno se comprometía con una renuncia de la Ministra, compromiso que querían fuera secreto pero que el Senador quería fuera público en un afán de transparencia). Fue fuerte ver a Francisco Vidal despotricar tan vehementemente contra la derecha, que se notaba salía del alma, pero que mas que rabia por la actitud de la derecha también traslucía frustración por el fracaso de su postura junto a Pérez Yoma de concretar la renuncia de Santa Yasna antes de todo el show que fue la mentada acusación.
6) Quilicura
Era el remate, la guinda de la torta, el colmo de los colmos, el pastelazo en la cara de todos aquellos que creían honestamente que Yasna era una víctima y que Soledad Alvear no iba a caer en, mas que populismos, “populacherismo”. Una señora llamada Carmen Romo, a la sazón alcaldesa de Quilicura (ya veremos cuando mas dura porque el condorito fue grande), dice que el centro de padres de un colegio va a realizar un acto cultural, acto seguido, van los niñitos de 6° y 7° básico a dicho acto cultural que consistió en gritar durante 2 horas “Yasna, Quilicura está contigo” mientras se ondeaban globitos naranjas (el color que identifica a la Sra. Romo), arengas políticas contra la derecha, algo casi propio de un acto de Fidel… y todo esto con la presencia de la Senadora Alvear. Hoy señalan que efectivamente el acto fue cultural… no hay caso.
7) Consecuencias políticas
La derecha se siente fortalecida, capaz de derribar un Ministro de Estado, de derrotar al Gobierno de la Concertación, con estatura moral para criticar y amenazar al gobierno con mas si es que no se cuidan (y ojo que falta ver qué pasa con el caso del Registro Civil, con EFE, con el show del hospital de Curepto). La concertación está asustada y ven por primera vez que efectivamente, y perdón la expresión, la ha estado cagando. Ahora, A H O R A, deciden no aceptar mas irregularidades, falta de transparencia… ahora van a adoptar una actitud que debía ser la permanente y la no la excepción. Una vergüenza más derivada de la falta de tino político, de experiencia, de una mínima capacidad de análisis coyuntural de Palacio y, en definitiva, de la Sra. Bachelet.
Y al final fue para mejor (o lecciones para la Concertación).
Con lo del hospital de Curepto, que prefiero ni comentar por vergüenza ajena, se vió una actitud mas dura; a los dos días de desatado el escándalo, salieron de sus cargos el seremi de salud y el intendente regional. Pero ya me asusta algo que siento en el aire… desde ya declaro que me cuesta ser plenamente objetivo en este punto ya que está involucrada una persona a la que le tengo plena fe en cuanto a honestidad y manos limpias. Prácticamente todos están contestes (de acuerdo y sin contradicción) en que la orden de hacer el montaje del bendito hospital vino de la comitiva de avanzada presidencial, dirigida por la “amiguis” de la Presidenta, la famosa “Jupy”. Ya se supo que la Presidente la “blindó” y están cargándole la mano y quitándole el piso a Ricardo Fábrega, el que, ingenuo de bueno y no de tonto, creyó el informe de la mentada comitiva. Aprende el Gobierno sacando los tumores rápidamente, pero sólo están sacando los tumores pequeños y no el grande que es la famosa Jupy y los asesores del “segundo piso”. Siguen creyendo el lealtades personales y olvidándose que la mayor lealtad es para con Chile y su gente.

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